Padres

Mis padres.jpgLos padres son los seres más grandiosos que existen. Mamá y Papá, juntos hacen una verdadera combinación de amor, entrega, sacrificio, bondad, esfuerzo, etc… y todo, absolutamente todo lo hacen por sus hijos. Para ellos no hay horarios, no hay muros, no hay obstáculos que les permitan brindar FELICIDAD.

Tenemos unos padres maravillosos. Mi mamá: es una mujer ejemplar; todas las mañanas con total y absoluta entrega, nos demuestra en el hogar, con cada una de sus acciones, que su amor es infinito. Mi papá: es el hombre que siempre esta ahí para caminar junto a nosotros, aportándonos sus sabios consejos, sus experiencias, su ejemplo vivo de trabajo. Mamá y Papá son uno. Y por ello agradecemos a Dios tenerlos juntos y con salud.

Gracias Mamá! Gracias Papá!

 Gracias por todo y por tanto.

 Los amamos,

 Joselyn, Andrea y Rony

Corazón para motivar

Un hacendado coleccionaba caballos y solo le faltaba un ejemplar de una determinada raza. Un día se enteró de que su vecino tenía tal ejemplar y trató. día tras día, de persuadir a su vecino para que se lo vendiera. Cuando pudo hacerse al animal, un mes después el caballo enfermo y hubo necesidad de llamar al veterinario quien diagnosticó:

– Su caballo está con un virus y es necesario administrarle este medicamento por tres días consecutivos; luego de los tres días veremos si ha mejorado. Si no lo ha hecho entonces, no quedará más remedio que sacrificarlo.

En ese mismo momento el cerdo escuchaba la conversación de los dos hombres. Al siguiente día le dieron el medicamento al caballo y, cuando se fueron, el cerdo se acercó al corcel y le dijo:

-¡Fuerza amigo! Levántate de ahí, si no, vas a ser sacrificado.

Al segundo día le dieron nuevamente el medicamento y, cuando se fueron, el cerdo se acercó y le dijo:

-¡Vamos mi gran amigo! Levántate, si no, vas a morir, vamos ¡yo te ayudo!

Al tercer día le dieron el medicamento y el veterinario dijo:

-Probablemente vamos a tener que sacrificarlo mañana porque puede contagiarles el virus a los demás caballos.

Cuando se fueron el cerdo se acercó de nuevo y le dijo:

-¡Vamos amigo, es ahora y nunca! Ánimo… fuerza… Yo te ayudo… Vamos… un, dos, tres… despacio… ya casi… eso… ahora corre despacio… más rápido… fantástico… corre… corre… ¡Venciste campeón!…

En ese momento llega el dueño del caballo, le ve corriendo y dice:

-¡Milagro! ¡El caballo mejoró… hay que hacer una fiesta!… ¡Vamos a matar al cerdo para festejarlo!

¿Cuantas veces en las empresas no se valora el esfuerzo de muchas personas cuyo apoyo pasa inadvertido y a veces son sacrificadas?

¿Hoy en día el triunfo es de uno solo, o es el resultado del trabajo de un equipo?

Tomado de: la culpa es de la vaca.

El mayor rediseño de Facebook

El mayor rediseño de Facebook

La red social con mayor número de usuarios a nivel global desde hoy renueva la imagen de su plataforma. El mayor rediseño desde su creación, según expertos. Mark Zuckerberg, el cofundador y CEO de la compañía, anunció este día, un Facebook con nuevos cambios. Así se busca darle una mayor presencia visual a los contenidos multimedia de los usuarios, sean enlaces web a una nota, una imagen o videos. Muchos dicen que esta renovación es muy similar a la interfaz de Google+. Pero lo cierto es que Facebook no se quiero quedar atrás, y nuevamente nos presenta una interfaz totalmente renovada. El cambio de Facebook se lo realizará de forma paulatina a todos los usuarios. Pero podemos ver los avances propuestos por la compañía en http://www.facebook.com/about/newsfeed .

Entre las funciones nuevas de esta interfaz se encuentran los filtros adicionales para ordenar los contenidos generados por los usuarios. Es así que una vez más Facebook nos sorprende con una nueva imagen más limpia. ¡Un Facebook más visual!

LA SIEMBRA

Luis Armando Zarruk

De la misma manera que, como ahora, estoy escribiendo esta antología de lecciones de vida, hace algunos años tomé la decisión de hacer un cancionero (hasta hoy el más completa que se haya editado) de la música andina colombiana. Tomé la tarea con tanta paciencia como era necesaria para una perspectiva a largo plazo, porque desde un comienzo sabía las dimensiones del reto que tenía por delante. Fue una labor de resistencia y persistencia. Durante varios años realicé investigaciones y búsquedas acerca del tema, cuidando bien de rodearme de todo tipo de fuentes, entre ellas, las más importantes personalidades de nuestro folclor.

Poco a poco fui completando la obra y al fin, cuando consideré que estaba listo el dichoso cancionero, empecé a buscar patrocinador para la edición de la obra; acudí a la empresa privada, a las personas amantes de la música y a las instituciones relacionadas con la cultura de nuestro país. En varias ocasiones estuve a punto de realizar este sueño, pero siempre algún motivo se atravesaba e impedía la anhelada publicación. Esto hacia que me preguntara si estos obstáculos eran los designios de los dioses o el cumplimiento de las leyes de la vida. Y fue así como comprendí que los tiempos entre la siembra y la cosecha son sagrados y nadie los puede violentar.

Saber esperar, sin renunciar, me permitió hacer realidad aquel sueño que por quince años estuvo a punto de volverse pesadilla. La publicación del libro se realizó finalmente en una fina edición y en el marco de un hermoso concierto de música colombiana, engalanado con la presencia de los maestros Jaime Llano González y Jorge Villamil.

Calidad Humana

En esta época todos hablan de calidad de productos, de calidad de procesos, calidad de servicios, calidad de sistemas. Muy poca gente habla de calidad humana, calidad de vida… y sin ella, todo lo demás es apariencia, sin fundamento.

Hablar de calidad humana, es cuidar nuestros vínculos con los demás. Necesitamos rehacer nuestros vínculos humanos.

De nada sirve trabajar de sol a sol en un lugar donde no tenemos amigos y llegar cansados a un hogar en el que nadie se interesa en saber como nos fue.

¿Para qué trabajar tanto si nos sentimos solos? Es triste leer un libro y no tener a alguien con quien comentarlo, es doloroso sentirse preocupado y no contar con una persona a quien abrirle el corazón.

De nada vale estar al frente de una cancha de tenos, de fútbol o frente a un juego de salón si no tenemos con quien jugar, con quien disfrutar ese momento.

¿Para qué tener lo que no se puede compartir? Ni las cosas ni el dinero, poseen valor intrínseco.

El valor de lo material está en su aplicación, en el servicio a alguien más o la convivencia con alguien más.

La belleza de tener esta en compartir, La magia de luchar por una prosperidad económica, estriba, ni más, ni menos, en poder ver sonreír a alguien a quien le damos privilegio de disfrutar lo que ganamos. Eso es parte de la naturaleza humana: dar, convivir, amar, servir… ayudar. ¡Hazlo!

En muchas ocaciones estamos asustados, asustados de lo que tal vez no podamos hacer, asustados de lo que pensaría la gente si tratamos. Permitimos que nuestros miedos de interpongan en nuestros sueños. Decimos no cuando queremos decir si. Murmuramos cuando queremos gritar, y después… después gritamos a quien no teníamos que hacerlo. ¿Por qué? Después de todo cruzamos por esta vida una sola vez, no hay tiempo para tener miedo.

Así que intenta… intenta aquello que no has hecho, arriésgate, participa en el maratón, escribe aquella carta, enfréntate como ganador a las cosas cotidianas.

Baila, habla en contra de lo que no te gusta, visita pueblos que no conozcas, da ese beso que te provoca, no te quedes con el brazo contenido ni la risa escondida, llámale y dile cuanto le amas.

El tiempo no regresa.

No tienes nada que perder y todo…

¡Todo que Ganar!

El camión de basura

¿Con qué frecuencia permites que las estupideces de otras personas cambien tu estado de ánimo? ¿Te das permiso de enojarte cuando otro conductor te ataca por un error de tránsito, o un mesero te trata irrespetuosamente, o un jefe exigente te pide más de lo que te corresponde hacer, o un compañero de trabajo arruina tu día?

Lo que realmente distingue a una persona exitosa de otra es el control que tenga sobre el manejo de la ira.

Hace dieciséis años aprendí esta lección. Me la enseñaron en el asiento trasero de un taxi en Nueva York. Me subí al vehículo y partimos rumbo a ña dirección que le indiqué al conductor. Íbamos en el carril derecho cuando de repente otro carro salió de no sé dónde; el taxista frenó súbitamente, se oyó el rechinar de las llantas y estuvimos a escasos centímetros de chocar. El conductor del carro que casi causa el accidente empezó a gritarnos una serie de palabras altisonantes. el taxista solo sonrió y lo saludo amablemente. Así que, sorprendido, le pregunté:

—¿Por qué hizo eso? ¡Ese tipo por poco destruye su taxi y nos manda al hospital!

Entonces el taxista me dio la lección más bella de mi vida, la que ahora yo llamo “la ley del camión de basura”.

—Muchas personas —me dijo— son como un camión de basura. Están llenas de enojo, frustración y desaliento. Una vez han acumulado muchos desperdicios, necesitan un lugar dónde tirarlos y si se los permites, los vuelcan sobre ti.

Esa es la lección del camión de basura. Empece a pensar: “¿Cada cuánto permito que los camiones de basura me contaminen? ¿Con qué frecuencia tomo mi basura y la tiro sobre las personas que más amo, como mi esposa, mis hijos o mis amigos?”

Aquel día me propuse no ser el basurero de nadie. Empecé a ver con más claridad los camiones de basura y decidí que desde entonces no dejaría que me arrojaran encima su porquería.

No he vuelto a permitir que los camiones de basura tomen el control de mis sentimientos, y mucho menos de mis emociones. Aprendí que sonreírles a los insatisfechos, malhumorados o frustrados es la mejor medicina, y que con eso puedes ayudarles a cambiar su perspectiva de la vida, o por lo menos iluminarles el día.

Tomado de: La vaca sin culpa

Foto: Mr. janhe_10